Las tejas asfálticas son el material de techado más popular en la construcción residencial moderna debido a su equilibrio entre costo, durabilidad y estética.
Están compuestas principalmente por una base de refuerzo (generalmente fibra de vidrio), recubierta con asfalto impermeabilizante y finalizada con una capa de gránulos minerales de cerámica.
Estos gránulos no solo aportan el color y la textura, sino que protegen el techo contra los rayos UV y el desgaste climático. Son ideales para techos con pendientes inclinadas y se adaptan a diversos estilos arquitectónicos.